14 ago. 2014

Educación en Madrid: Datos, mentiras, mapas y libros de texto...

Aprovechando la reciente polémica que la Comunidad de Madrid mantiene con el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid a cuenta de la concesión de la licencia para un centro de educación privado, he querido retomar algo que estuve viendo hace unos meses y, no sé el porqué, pero se me acabó quedando en el tintero. Los mapas, de un simple golpe de vista, pueden dar una idea muy clara de la realidad de las cosas.

Llevamos unos años en los que desde la administración se nos cuentan una serie de cosas acerca del tema de la educación que no terminan de encajar si se echa un vistazo rápido a los datos, esos dichos de “abogar por una enseñanza pública, gratuita y de calidad”. Dos cosas… que no se abone una factura directa a un colegio no quiere decir que sea gratuita, se pagan con los impuestos (bajar impuestos y mantener servicios públicos suele ser poco compatible) y, lo de “abogar por enseñanza pública y de calidad”… Veamos los datos.

En primer lugar hay que tener en cuenta que hablamos de centros educativos de enseñanzas no universitarias. Según estos datos, revisados en Junio de 2012, hay un total de 3.798 centros para el conjunto de la región, de los cuales 1.926 son centros públicos (50,71%) y 1.872 privados (49,29%), es decir, que prácticamente hay tantos de un tipo como de otro. Esto me ha llevado a comprobar la distribución espacial de estos centros en el territorio madrileño y aquí es donde empieza la diversión.

Resulta que del total de centros privados, 1.017 están dentro del municipio de Madrid, es decir, el 54,33%, mientras que en el caso de los centros públicos sólo 591 están en el municipio capital (30,69% de los centros públicos). 

Por otra parte si atendemos a los datos del alumnado, extranjero, parece evidente que la mayor parte se concentra en centros públicos. Si por un lado hay el doble de centros privados o privado-concertados y por otro el 62,98% del alumnado extranjero se localiza en colegios públicos (36,70% concertados y 6,45% en privados). Vamos, que el cumplimiento de los cupos en los centros privados, salvo que sean “élites sociales” o que no haya más remedio porque no existen centros públicos suficientes en las inmediaciones (como ocurre en zonas de nueva creación, como los PAU’s de Las Tablas, San Chinarro…) no se cumplen con rigor cuando hablamos de centros privados o concertados.

En el siguiente mapa se puede ver la distribución del alumnado general y extranjero por tipo de centro y distrito.


Cruzando los datos de renta per capita con la localización centro y la distribución del alumnado se pueden obtener algunas conclusiones.


¿Qué ocurre con esto? Pues parece sencillo entender que la actividad privada educativa, es decir, la que tiene una vocación de negocio (por no hablar de adoctrinamientos), está muy concentrada allá donde es posible obtener una rentabilidad clara, mientras que la enseñanza pública se distribuye de una forma más “democrática” a fin de cubrir las necesidades educativas de la población. Lo cierto es que las movilizaciones del sector educativo no son gratuitas, y la evolución de “la cosa” cada vez es más inequívoca.

La cuestión es ¿tengo que creer que los políticos al mando apuestan por la enseñanza pública de calidad? La respuesta más sencilla que se me viene a la cabeza es que no. Pero cada cual que saque sus conclusiones.

0 comentarios:

Publicar un comentario