3 may. 2016

El corte de la línea 1 del Metro de Madrid... y las ideas de bombero (torero).

En Madrid llevamos una temporada con el transporte público patas arriba, exactamente desde que a Cristina Cifuentes (a la derecha en la imagen), presidenta de la Comunidad de Madrid, le dio por anunciar a bombo y platillo que la línea 1 se cortará del 21 de mayo al 31 de septiembre de este mismo año 2016 para su remodelación (finalmente será entre el 18 de Junio y el 28 de Octubre... muchíiiiisimo mejor, claro... en fin).

La brillante idea se le ocurrió en una oscura noche del mes de febrero en la que tuvo la oportunidad de bajar a los túneles y comprobar lo que todo el mundo sabía... ¡¡¡hay que remodelar esta línea!!! En esto estamos todos de acuerdo, pero en lo que no estamos casi nadie de acuerdo es en el cómo hacerlo. Las instalaciones presentan importantes déficits y para meter trenes nuevos (esta línea es la que presenta trenes más antiguos e incómodos) hay que remodelar buena parte de los andenes de las estaciones.

Resulta que la pretensión es cortar la línea entre Plaza de Castilla (en el Norte de la Ciudad) y Sierra de Guadalupe (en el Sureste de la ciudad), así, sin anestesia, de un sólo golpe y afectando períodos lectivos, en lugar de hacerlo por tramos de forma paulatina  y buscando la mínima repercusión posible en la vida de los usuarios, no sólo de metro, sino de todos los modos de transporte, que irremisiblemente se verán afectados por semejante barbaridad.

Para los que no conozcan como es el Metro de Madrid, les contaré que la línea 1 es una línea especialmente significativa, tanto a nivel histórico (se inauguró allá por el 17 de octubre de 1919 con el rey Alfonso XIII a la cabeza, cubriendo una distancia de tres kilómetros y medio, entre la populosa barriada obrera de Cuatro Caminos y la Puerta del Sol, con seis estaciones intermedias: Ríos Rosas, Martínez Campos (Glorieta de Iglesia), Chamberí (hoy sin circulación), Glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal) y Red de San Luis (Gran Vía)) como funcional. Es que es una línea fundamental, es la segunda que más viajes registra a lo largo del año, sólo por detrás de la línea 6, la circular.

Cuantificar la afección de este corte (por más temporal que sea) no es fácil, entre otras cosas porque Metro de Madrid no es que ofrezca datos pormenorizados al público (por no darlos no se los da ni al ayuntamiento... y esto tiene guasa, porque es uno de los principales accionistas de la empresa). Así que habrá que conformarse con los datos groseros que ofrece Metro en sus informes anuales.

Fuente: Informes anuales de Metro de 2013 y 2014
La cosa es que la sujeta línea de marras aglutina algo más del 15% de los viajes anuales de toda la red, más de 83 millones (dato de 2014), que se traducen en unos 228.000 viajes diarios. Y no sólo eso, sino que en el tramo que se pretende cortar figuran 6 de las estaciones (de las 21 principales) que más entradas y utilizaciones (esto es el total de entradas, salidas y transbordos) tienen de toda la red de Metro, ya que son importantes nodos de intercambio de líneas y modos de transporte (es la única línea de metro que pasa por Atocha-RENFE...¡¡YUJU!!):

Fuente: Informes anuales de Metro de 2013 y 2014
Para rematar la faena, haciendo sumas y restas, uno se da cuenta de que es la línea que ha ganado más usuarios entre 2013 y 2014, casi 3 millones de viajes entre un año y otro.

En términos poblacionales la cosa es muy divertida. Me quedo con el dato de 2013 del padrón por secciones censales (ya lo tenía elaborado de antes... pero sirve para hacerse una idea) para hacer una estimación de la población afectada directamente por la línea 1... Más de medio millón de personas se verán afectadas por el corte de forma directa.

Elaboración propia
El cálculo está elaborado estableciendo un radio de hasta 500 metros de distancia de los accesos a la línea 1 en franjas de 100 metros (considerando un desplazamiento a pie a unos 4 km/h, hablamos de un desplazamiento máximo de 7,5 minutos). El resultado se refleja en esta tabla:

Elaboración propia a partir de datos del Padrón municipal por secciones censales de 2013.

Las consecuencias de esta decisión: un kaos absoluto del transporte, sobresaturación de cercanías y autobuses (que por muchos que quieran poner de refuerzo no serán nunca suficientes), saturación del tráfico de la ciudad (y el consiguiente empeoramiento de las condiciones ambientales) e innumerables incomodidades para los usuarios, los locales y también para aquellos que se les ocurra venir en verano a visitar Madrid...

Lo que viene siendo un "agárrense que vienen curvas... y de las buenas".

2 comentarios:

cartografia dijo...

Espero que no llegue a más y no se vean manifestaciones como se dijo en un principio porque ir caminando a las tres de la tarde es un suplicio mortal... Me gustó el mapa que compartiste, me lo bajo si no te importa Dani

Dani Maté dijo...

Por supuesto, todo tuyo. Gracias por el comentario.

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